Ver también La Historia de Cibel, la primera parte de estos artículos.
En estas dos o tres sesiones (la historia se hizo un poco larga) estamos revisando la historia de Ellearien y, en parte, de Voljin. Revisamos las peleas y desacuerdos entre el espíritu compasivo y abierto de nuestra Elfa clérigo, Ellearien y la xenofobia de su padre, Gesdrían.
Entre otras cosas, estuve aprovechando las GameMastery Cards de Paizo, que muy amablemente me regaló Roberto, otro de nuestros jugadores. La carta del melancólico Nicolas Cage hizo furor, en particular.
La historia de Ellearien es un poco menos violenta y más compleja que la de Cibel, en ciertos aspectos. La idea era cerrar la historia con un enfrentamiento entre los poblados humanos y los clanes Elfos junto a los Eladrin que intentan invadir el norte del lago Nen. Desde el principio, lo que sucedió fue lo siguiente:
- Ellearien ataca junto a su padre y otros elfos el pueblo de Fastormel, dejándolo en ruinas. Lo que ella creía era autodefensa en realidad era un ataque injustificado.
- Luego de discutir con su padre, Ellearien escucha una entrevista entre éste y Addemios Three-Dawn, un emisario Eladrin que busca su colaboración en la invasión.
- Para evitar que Ellearien actúe ante lo que ha oído, Gesdrían la encierra en una alcoba del gran roble donde habitan, con una guardia permanente. Ellearien logra distraer a los guardias y huir.
- Intentando escapar y acercarse a los poblados humanos para advertirles, la Elfo encuentra a unos cambiantes que están luchando contra un gran troll en un claro del bosque. Al ver lo desesperado de la pelea, decide ayudarlos. Su intervención salva a los cambiantes, pero no puede evitar la muerte de uno de ellos.
Lo aprendido en estas sesiones es valioso: el combate inicial entre elfos y humanos fue muy divertido, pero la lucha entre los cambiantes y el troll fue “realista” y muy aburrida. Si bien el troll debía dejar a los cambiantes fuera de combate y permitir que Ellearien los salvara, el problema fue que los cambiantes no lograban tocarlo (¿cinco o seis tiradas seguidas sin golpear? ¡pusha oh!). Esto y el desarrollo posterior motivó vivas quejas del troll: “¡UUUURGHH Esto está arreglaado! ¡BOOO!”. El daño que podían hacer los cambiantes también era muy escaso, especialmente contra un Brute. Debería haber balanceado mejor el combate. El roleo no estuvo nada mal, y la verdad, Ellearien pudo destacarse varias veces con acciones y alegatos que son tales y cuales a la actual.
Veremos qué sucede cuando contemos la historia de Voljin, en las próximas sesiones, y representemos la lucha contra el troll. Rashomon es una película que por algún motivo me viene a la cabeza.
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