He sido un GM Blandengue. Nunca más.

Supongo que es porque me cuesta perder, en general, que tampoco me gusta hacer perder a otros en mis juegos. Pero leer este artículo sobre ganar en D&D me abrió los ojos. El juego es mucho más disfrutable cuando las cartas están siempre sobre la mesa.

La otra parte importante del artículo es “Nunca pongas en la mesa algo que no pueda perderse”. Si la ciudad sitiada por la horda es vital para toda la trama, más vale que sepas cómo avanzar si desaparece en un baño de sangre.

Por cierto, Numenéra más o menos fuerza al GM a ser honesto. Todas las tiradas las hacen los jugadores…